Conocí el gimnasio tras apuntarme a un curso de defensa personal intensivo que vi anunciado en Facebook.
Las instalaciones están muy bien cuidadas y dispone de todo lo necesario para entrenar. Asimismo, cabe destacar que se siguen las medidas Covid-19 de forma estricta, tanto en lo referente al uso de mascarillas, como en lo que respecta a los aforos y la limpieza. Los vestuarios están muy limpios y en perfecto estado de revista.
Por otro lado, el ambiente es muy abierto y amigable, y Santiago transmite a los alumnos pequeños y mayores no sólo sus conocimientos sobre la práctica del Taekwondo, sino también sus valores de respeto y deportividad.
En lo referente al curso de Defensa Personal intensivo decir que fue impartido por Santiago y Minwoo, y se nota que son dos verdaderos profesionales en la materia, todas las técnicas que nos enseñaron son sencillas y fáciles de recordar para los que no habíamos tenido contacto con las artes marciales con anterioridad y no «flipadas» de vídeo de YouTube/Instagram que en vida real no tienen utilidad alguna.
Asistí con mi hermana y un amiga y las tres quedamos muy contentas; además se nota la experiencia de manejar clases amplias ya que Santiago siempre corregía de forma individual cuando detectaba que estábamos haciendo algún movimiento incorrecto.
Este curso en concreto me resultó especialmente útil y creo que sería un buen recurso para las instituciones que trabajen con mujeres víctimas de maltrato o agresiones. Recalcar que la amiga que me acompañó el policía y me corroboró que muchas de estas técnicas se las enseñan a las fuerzas del orden en la academia para defenderse en situaciones de riesgo.
Ahora estoy apuntada a la clase de Defensa Personal organizada de forma continuada a lo largo del año cuyo instructor es Minwoo y la verdad es que estoy muy contenta; se nos enseñar cómo defendernos de la forma más efectiva, aprendiendo de qué forma se golpea y cómo utilizar nuestras «armas» (puños, brazos, piernas…) de la manera más efectiva y a qué puntos del cuerpo hay que golpear, para que nos sea posible salir de situaciones peligrosas. También se nos enseña a caer evitando hacernos daño y trabajamos llaves básicas de hapkido. Además, hacemos un buen calentamiento y estiramos, algo que se hecha de menos en algunas clases de otros deportes.
De hecho, está gustando tanto el curso que estoy barajando seriamente apuntarme a Taekwondo más adelante cuando esté en mejor forma, y hasta me he comprado el dobok del gym. Muchas veces también veo las clases que da Santiago en la sala contigua y se nota que siempre da el 100% a sus alumnos, muchos se quedan a seguir practicando los poomsaes o las lecciones nuevas después de clase en la instalaciones del gimnasio.
Importante destacar que contactar con el gimnasio es muy sencillo por teléfono, e-mail, Instagram y Whatsapp.
En resumen: un muy buen gimnasio clásico con muy buen ambiente y compañeros que cuenta con maestros que inculcan su pasión por el TKD y los valores clásicos de este arte marcial y que está ubicado en el barrio de Prosperidad en el que se ofrece una excelente formación por un precio muy asequible. Os invito a todos a probarlo, no os arrepentiréis.